jueves, 16 de julio de 2009

sospecha


















arruyo de árboles electrónicos
de ortopédicos incisos que cortaban la tierra
entre suposiciones adormecidas por el humo del cannabis
los años pasaban
y el doctor pensaba que su hijo no maduraba lo suficiente
había nacido en 1967
y se encontraba en una situación de verdadera necesidad
la precariedad de aquel sistema lo había convertido en un cádaver viviente
donde la mayoría de los días se iba a dormir con un huevo y un plato de arroz blanco en las tripas
AGUA reflejo transparencia susurros volátiles
me consolaba y a la vez se negaba a permitirse el placer con una mujer
sus dientes se habían engrisecido y apestaban la falta de pasta de dientes

palabra

quiero abrazar al lector
sujetarlo
estrecharlo
inmovilizarlo
en la penumbra de las letras insospechadas
intolerante a la moneda falsa
y al murmullo adulterado
de las noches de insomnio y cansancio rancio
de amor fingido
adiós me esperan a comer
un disparo en el sueño
el padre del homicida
señor de la ruptura disipada entre las sábanas
sale el sol
un sol caliente
de diablos encendidos
iluminan sin indulgencia mi plegaria oscura